Por qué una IA vertical bate a cualquier ChatGPT genérico en una asesoría
La conversación en despachos profesionales ha pasado en 24 meses de «¿la IA sirve para algo?» a «¿cuál usamos?». La respuesta corta es: la IA generalista, no. En una asesoría fiscal-laboral española, el 80% de las consultas dependen de normativa que cambia varias veces al año, de convenios colectivos que no están en el corpus de entrenamiento de un modelo global y de doctrina TS o consultas vinculantes DGT publicadas la semana pasada. Un modelo generalista no accede a nada de eso en tiempo real y —lo más peligroso— inventa artículos con la misma seguridad con la que cita los reales.
GestorIA está construido específicamente para el flujo del despacho español. El corpus normativo está indexado y se actualiza a diario. La búsqueda web está limitada a fuentes oficiales (boe.es, aeat.es, seg-social.es, agencias autonómicas, Ministerio de Trabajo, CENDOJ). Un verificador de citas contrasta cada referencia legal antes de mostrarla; si el artículo no existe, no se enseña. Es una diferencia estructural, no cosmética.