Qué es una IA fiscal y por qué no vale usar ChatGPT
Una IA fiscal es un sistema de inteligencia artificial especializado en normativa tributaria de un país concreto. En el caso de GestorIA, todo el sistema —modelo, retrieval, prompts y verificadores— está construido alrededor de la normativa española: Ley 35/2006 del IRPF, Ley 37/1992 del IVA, Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades, Ley General Tributaria, normativa autonómica de las 17 CCAA y doctrina de la Dirección General de Tributos.
La diferencia con ChatGPT o Copilot no es de matiz: es estructural. Un modelo generalista no accede al BOE en tiempo real, no conoce la última consulta vinculante DGT publicada la semana pasada, no distingue entre el ITP-AJD catalán y el andaluz, y —lo más peligroso— genera con la misma confianza artículos que existen y artículos inventados. En un despacho profesional, una cita legal inventada delante de Hacienda es un problema de responsabilidad civil.
GestorIA se diseñó para eliminar ese riesgo. Antes de mostrar una respuesta, contrastamos cada artículo citado contra la base indexada del BOE. Si el sistema no encuentra el artículo referenciado, no lo enseña: te avisa de que la respuesta no se puede verificar. Es la diferencia entre una herramienta de productividad para asesorías y un juguete que puede meterte en un contencioso.